Manejo experto de las lesiones del LCP. Evita el desgaste prematuro de tu rodilla.
El Ligamento Cruzado Posterior (LCP) es el más fuerte de la rodilla. Su ruptura suele ocurrir por traumatismos de alta energía (como accidentes de tránsito o golpes directos en la tibia).
Aunque muchas lesiones del LCP pueden sanar con tratamiento conservador agresivo e inmovilización, los casos severos o asociados a otras lesiones ligamentosas requieren reconstrucción quirúrgica especializada.
Señales clínicas de que podrías necesitar una prótesis de rodilla
Sufres de dolor severo que limita tus actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o levantarte de una silla.
La parte superior de la espinilla parece estar desplazada hacia atrás en reposo.
Inestabilidad y dolor agudo que empeora específicamente al descender pendientes o escaleras.
Resolvemos tus dudas más comunes sobre esta condición
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